jueves, 6 de junio de 2013

COMENTARIO SOBRE LA OBRA DE CARAVAGGIO: LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO



Conversión de San Pablo. S XVII (1600)
CARAVAGGIO
Óleo sobre lienzo
2,3 X 1,75
Santa María del Popolo. Roma



Saulo, perseguidor de los cristianos se convirtió al cristianismo con más de 25 años. Tras su conversión, por humildad se llamará Pablo (pequeño).

Un día, en el camino de Jerusalén a Damasco, se vio cegado por un resplandor prodigioso. Caído al suelo es interpelado por Cristo que le dice. “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”. Curado de su ceguera, se convertirá en gran defensor y misionero de la nueva religión por Grecia y Roma.

Su atributo es la espada, con la que fue decapitado como mártir cristiano.

Caravaggio está representando el momento, como en una instantánea, en que Pablo ha caído del caballo y tumbado sobre su espalda dirige el rostro a la luz cegadora. Pero más parece protagonista el caballo que el santo.

A pesar de ser un exterior, la escena carece de profundidad por la oscuridad del fondo, más bien parecen estar en una cuadra, donde el sirviente sujeta  al caballo por las bridas. Pero en esta escasa profundidad las figuras son voluminosas y llenan el espacio. Lo consigue tanto con los  escorzos  de Pablo y la espada como  por el modelado lumínico tenebrista.

Toda la composición está dentro de una cálida atmósfera dominada por los colores dorados de la parte del caballo iluminada  y los rojos de la capa  y el pectoral de Pablo. Mantos rojos muy utilizados por Caravaggio.

A la posición escorzada de Pablo se opone transversalmente la figura del caballo que  prácticamente ocupa toda la anchura del lienzo, de tal manera que la escena principal pasa a ser secundaria.

El típico realismo naturalista  de Caravaggio se aprecia en el sirviente  vestido con harapos, cara, pelo y morenos, venas fuertemente marcadas en las piernas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario